Qué hacer en una sala de espera

Las salas de espera están planeadas con el objetivo de que pierdas los nervios. Una conjura internacional ideada para hacerle la vida imposible a esos bichos conocidos como clientes. Los médicos, psicólogos y los dentistas lo tienen claro. No basta con tener un título para impresionar a la muchedumbre. Hace falta un pincelazo extra. Y nada mejor para darse importancia que aumentar la expectación a través del tiempo perdido. Las estrellas de rock lo saben. A ellos les encanta salir tarde en los conciertos. Son maestros en llevar las emociones al límite. De ahí partió la tendencia que después llegó a los consultorios y a otros lugares de servicio (los autolavados, por ejemplo), aunque con resultados terribles. La transferencia conceptual cometió el error de no considerar un aspecto crucial. No es lo mismo aguardar a un concierto que estar a la espera de que un sádico dentista vaya a extraerte una muela. En el primer caso hay ilusión, ansia por ver lo que soñaste durante años. Por el otro lado, hay temor y nerviosismo ante la perspectiva de que tu dentadura vaya a ser violentada por un tipo loco que cuenta con un arsenal de herramientas filosas.

En este sentido, las salas de espera se convierten en una tortura. La incomodidad hace su aparición estelar junto a la tensión y un creciente lamento por haber nacido. Del pesar no se salvan ni las personas ecuánimes que, si bien podrán controlar los impulsos, tendrán que lidiar con el aburrimiento. Estar sentado durante media hora (o más) sin mayor alternativa que guardar silencio se presenta como un plan que saca de quicio a cualquiera.

Seguro que has pasado a un calvario similar. Una penuria que no se le desea a nadie y que, sin embargo, puede combatirse con una serie de pasos. En efecto: pese a lo que se ha mencionado, hay un conjunto de medidas que ayudan a sobrellevar la desgracia. Las comparto a continuación para las adopten en su próxima visita a un lugar del infierno.

***

1. Toma asiento en el lugar más apartado de todos. La comodidad será mayor si no tienes a nadie a un lado. Estarás más tranquilo, no vaya a ser que alguien quiera entablar una conversación contigo. Imagínate.

2. Cruza las piernas.

3. Descruza las piernas.

4. Vuelve a cruzar las piernas.

5. Descruza las piernas.

6. Repite la operación una docena de veces.

7. Suelta un carraspeo aunque no lo necesites.

8. Rasca alguno de tus codos.

9. Lanza un suspiro como si estuvieras en medio de una reflexión importante.

10. Piensa en un par de calcetines. Tus favoritos.

11. Ah, que sí. Traes tu celular. Échale un vistazo.

12. No prende. Lo traes con la batería descargada. Tenía que pasarte justo este día.

13. Tampoco te alteres. Hay vida más allá del teléfono. Mira, una mosca se está pegando contra el foco del techo.

14. Je. una mosca.

15. Ponte de pie. Estira un poco las piernas. Da unos pasos por ahí y por allá.

16. Dios, desde cuándo la actividad física se volvió tan pesada. Mejor vuelve a tu asiento. No estamos para maratones.

17. Revisa tus bolsillos. Nunca se sabe, a lo mejor traes un juego de mesa con el cual puedes divertirte un rato.

18. Pues no. No hay ningún juego de mesa en tus bolsillos. Salvo que te animes a improvisar un backgammon con la liga y el papelito que traes.

19. Ve al baño. Nada como ir al baño para quemar varios minutos.

20. El baño está fuera de servicio. Bien. El destino está poniéndotelo difícil.

21. Olvida lo del aislamiento. Es hora de que le hagas plática a alguien. Prueba con la recepcionista.

22. Habla con ella sobre el clima. A la gente le fascina hablar sobre el clima. Es el tema más divertido y apasionante de todos.

23. Como que a ella no le entusiasmó hablar mucho sobre lo gris que ha estado el cielo. Es posible que la presión laboral la haya dejado amargada.

24. Cambio de planes. Toma una de las revistas que hay en la mesa de centro. Tienen un ejemplar de Mundo equino con una sola rasgadura en la portada.

25. Cómo harán los caballos para tener semejante cabellera. Ya quisieras tú. Considera incluir heno y alfafa en tu dieta.

26. Suficiente de caballos. Toma otra revista. Es momento de enterarse de lo último en el mundo de la farándula… de 1997.

27. A quién quieres engañar. No quieres leer. Estás cansado, desearías estar en casa acompañado de un perro que te diera la patita.

28. Cierra los ojos. Nadie se molestará si tomas una siesta. Al cabo que ni roncas.

29. Eso es, poco a poco abandonas la conciencia. Un campo lleno de flores te espera del otro lado.

30. Tu cuerpo ha entrado en un estado de relajación. Felicidades. Todo será más sencillo a partir de ahora.

31. Qué lind…o es.. do…r..mir…

32. ¡ESPERA! Creo que la secretaria te habla. Abre los ojos.

33. Ah, no. No te hablaba a ti. Perdón, intenta volver a dormir.

34. ¿Cómo que ya no puedes? Lo siento, nunca quise arruinarte la existencia.

35. Te iba a decir que fueras a la máquina expendedora por algo de comer, pero con la suerte que traes lo más seguro es que el aparato te juegue una estafa.

36. Pregúntale a la secretaria que cuánto tiempo falta para que te pasen. Ella responderá: “en un momento”, lo cual puede equivaler a unas cuatro horas. Así que no te emociones.

37. Mira por la ventana. Qué bonito es todo allá afuera. Los jardines, las bancas, el cantar de los pájaros. Y tú encerrado en una habitación en donde nadie te quiere.

38. Pero no llores. Vas a hacer el ridículo.

39. Ya sé. Amárrate las agujetas. Tienes que dar la impresión de ser un hombre ocupadísimo.

40. Y todo por no cargar con un libro. Tan bonita que es la lectura y el pasar de las páginas.

41. Mira el reloj. Descubre que solo han pasado ocho minutos desde que llegaste.

42. Controla el ataque de pánico. Dile a la secretaria que te sientes indispuesto y que si puede cambiar la cita para otro día.

43. Tienes que pagar aunque no pases a consulta. Pues hazlo. El dinero está para despilfarrarse a la menor provocación.

44. Ya remediarás tu dolor de muela con un palillo. Es mucho peor tener que esperar.

boccaccio

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s